sábado 28 de enero de 2012

Las campañas por Parra

Tomado de "Qué pasa"
Por: Antonio Díaz Oliva


Desde universidades estadounidenses hasta europeas y chilenas. Desde políticos hasta importantes académicos y fans devotos. Hay un largo historial de postulaciones y movimientos y personajes que han trabajado para que el antipoeta obtenga el Premio Nobel de Literatura. Este año, al parecer, habrá un nuevo intento.



La primera vez sucedió tempranamente: corría 1969 y en Estados Unidos un pequeño grupo de estudiantes se organizaba. Era la primera campaña para postular a Nicanor Parra al Premio Nobel de Literatura. Era, por decir menos, una tarea ardua. Si bien la obra de Parra contaba con traducciones al inglés (hechas por los poetas beatniks, con quienes el chileno tenía una gran cercanía y amistad) y el antipoeta era bastante experimentado -contaba 55 años en ese entonces-, su figura tenía que luchar contra otros intelectuales chilenos y latinoamericanos, en una época en que, por ejemplo, el Boom estaba en pleno proceso de ebullición. "En efecto, fue una campaña a bajo nivel", recuerda Patricio Lerzundi. Este periodista, poeta y académico chileno instalado en Estados Unidos fue el encargado de mover los hilos en esa campaña. La primera de la que se tiene registro: "Hicimos esfuerzos por ponernos en contacto con estudiantes de otras universidades de Estados Unidos y de personas conocidas en América Latina, pero para ese tiempo ya había comenzado la campaña por Pablo Neruda. Y eso, claro, nos aguó un poco la fiesta". Y el resto de la historia es conocida: un par de años más tarde, en 1971, Neruda tomaba un avión hacia Estocolmo para recibir el Nobel.
Así, el extenso historial de las campañas que se han realizado para que Nicanor Parra gane el premio Nobel tiene un antecedente prematuro. Luego de 1969, hubo otros intentos a escala, digamos, menor. Al parecer, no se lograba hacer el ruido necesario para que la Academia Sueca tomase en cuenta al chileno; había varios factores que jugaban en contra: principalmente, la poca visibilidad que tenía Nicanor Parra y su obra en el extranjero. O más bien la poca continuidad a la hora de traducirlo en países como Francia, Alemania, Estados Unidos y, por cierto, Suecia. "Por lo menos en EE.UU., en el mundo académico se conoce bastante la poesía de Parra y de forma temprana. Hay que reconocer que fuera de las aulas universitarias se lee poca poesía y menos de poetas que no escriben en inglés", dice la académica estadounidense y estudiosa de la obra de Parra, Marlene Gottlieb.
Ella fue la encargada de organizar la campaña de 1995. Y tal vez esa junto con la del 2001 fueron las más importantes (aunque hubo otras en los 90). O las que, por lo menos, consiguieron hacer bastante ruido. Anteriormente, hubo una en 1993 que alcanzó algo de notoriedad, aunque no es equiparable a la de 1995, que fue comandada por la ya mencionada Gottlieb y tuvo al Instituto Cervantes de Nueva York como institución oficial. Y está la del 2001, en la que gente como José Antonio Viera-Gallo se involucró con fuerza y, a la fecha, es la que mediáticamente más efecto ha tenido. A todas éstas, hay que sumar la que actualmente se está gestando en universidades estadounidenses, chilenas y europeas y que, además de otras personas, tendrá a Julio Ortega, el conocido crítico peruano y profesor de la Universidad de Brown como uno de los bastiones.
En esta ocasión, la casa de estudios que inició todo es la Universidad Diego Portales. Junto a ésta, instituciones universitarias como la Pompeu Fabra (España) y de Leiden (Holanda) serán parte de un documento que se enviará a la Academia Sueca a fines de enero -estimativamente-, con el cual se dará inicio a esta nueva campaña. Para todo esto, el Consejo Nacional de la Cultura también ha estado ayudando en el proceso de gestión.

El Nobel y las paradojas

Su nombre no es nuevo en esto. Al contrario: Julio Ortega lleva mucho tiempo siguiendo la obra de Parra. Fue en 1964, cuando el poeta visitó Lima, invitado por el escritor peruano José María Arguedas, y lo escuchó recitar. Ortega -de 22 años- quedó estupefacto con la lectura del chileno. Escribió un artículo en un periódico ("Parra y las paradojas") y el mismo Arguedas le escribió para felicitarlo. Dice Ortega: "Me di cuenta que conversar con la poesía de Parra era formar parte de un grupo de practicantes del lenguaje más contemporáneo: el que nos inventa como interlocutores". Según el catedrático peruano residente en Estados Unidos, ésa es una de las claves de Parra: que muchos se sientan una comunidad alrededor de su obra y de su figura.
Algunos años más tarde, cuando era estudiante en la Universidad de Yale, Ortega tuvo la oportunidad de conocer en persona al autor de Artefactos. Y hablaron por horas. Y se estableció una conexión que sigue viva hasta hoy. Y no sólo eso: en 1991 Julio Ortega fue parte del jurado del primer Premio Juan Rulfo. El mismo que le dieron a Parra en la Feria del Libro en Guadalajara ese año. La misma instancia en la que el antipoeta recitaría su ya clásico "Discurso de Guadalajara" que, no por nada, hacia el final tiene un verso titulado "Después del Rulfo sueña con el Nobel?" y en el cual se lee lo siguiente: "Si no se lo dieron a Rulfo/ Por qué me lo van a dar a mí?".
Junto con Ortega, Marlene Gottlieb ha sido otra de las académicas que han ayudado a expandir la obra de Parra. Empezó a leer la poesía del chileno cuando era estudiante de posgrado en la Universidad de Columbia, allá por 1966. Y fue la autora de la primera tesis sobre el autor de La cueca larga que se haya escrito en Estados Unidos. Cuenta sobre su participación en la campaña del 1995: "Básicamente me comuniqué con académicos por teléfono, y como conocían bien la obra de Parra y la enseñaban en sus cursos, estaban completamente de acuerdo de que ya era hora que se le reconociera con el Nobel. Entonces escribí la carta y la firmaron". Consiguió que 300 intelectuales -de distintas partes del mundo- firmaran el documento. Se hicieron actos, conferencias en diversas ciudades y universidades, pero principalmente en Estados Unidos, lo que le dio un toque internacional a la campaña.